Por la embriagante visión de tu sonrisa
me elevo y caigo en el mar de tu mirada,
y me embriago de una pasión enfermiza
que me mueve a flotar en comodidad encantada.
Ocúltame bien que este íntimo alucinar
me lleva desnudo a la orilla del mar.
Déjame contemplarte hasta que duermas
para luego dormir oculto entre tus piernas.
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